Carta cuaresmal de la Presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería

Encarni MolinaA mis queridos hermanos y hermanas cofrades.

Se acerca la Cuaresma y con ella la Semana Santa con una llamada a la conversión. Siempre que comenzamos un camino tenemos que prepararnos y dejar atrás, muchas cosas, ir ligeros de equipaje. Para llegar a la meta del camino, que es la Pascua de nuestro Señor Jesucristo, muchas son las cosas que nos sobran y muchas son las cosas que nos faltan. Vamos muy cargados de consumismo, preocupaciones y ambiciones. Nos falta la luz para ver con claridad el camino, y nos falta decisión, esfuerzo, perseverancia, sentido de compañerismo y amistad, es decir, de hermandad. Pero “Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación” Ahora es tiempo de gracia. La Cuaresma nos recuerda que estamos a tiempo. La gracia de la salvación se nos regala si la valoramos, la deseamos, la pedimos y la hacemos fructificar. Por eso es tiempo de oración y de compromiso. Valorar, desear, pedir… fructificar, estamos hablando de actitudes fuertes e intensas. Cuarenta días de preparación para la Pascua, la vida nueva y resucitada de Cristo. Los cofrades queremos prepararnos para transformar nuestra vida vieja en la vida nueva de Jesucristo, para que Cristo viva en nosotros y nos transforme con su fuerza vivificante. Nuestros titulares, nos ayudan durante todo el año a vivir todo esto con intensidad, a acoger el estilo de Cristo, humilde y valiente, comprensivo y exigente, contemplativo y activo. Vivimos Cuaresmas obligadas, cansadas, rutinarias y reglamentarias. No está mal, pero tampoco está bien. Nuestra Cuaresma hay que vivirla con entusiasmo. Con lágrimas y alegrías. Nuestras celebraciones tienen que vibrar. Nos vendría bien acercarnos a la oración y al Amor para que vivamos una experiencia apasionada y compasiva. Tendríamos que ser más cercanos a nuestros hermanos… con pasión, llorar con los que lloran, luchar con lo que luchan y esperar con los que esperan. Este año que la Iglesia celebra el Año de la Vida Consagrada, coincidiendo con el Año Jubilar Teresiano, tenemos una gran oportunidad para reflexionar y plantearnos nuestra vida de cristianos comprometidos. La imitación de Cristo tiene que ser una de las tareas fundamentales en nuestra vida.

Hermanos:
¡Aprovechad este tiempo cuaresmal para celebrar con alegría la Resurrección del Señor y reflexionad las palabras de Santa Teresa:

“Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.”

Un abrazo en Cristo.

 

Encarnación Molina Hernández

Presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería.